Produce, asimismo, un aumento del volumen muscular por
hipertrofia de las fibras y/o aumento de la red capilar.
Los movimientos activos fortalecen los músculos
y su resistencia, y favorecen la potencia muscular.
Los movimientos pasivos pueden distender estructuras
fibrosas que pudieran estar acortadas o retraídas.
Las articulaciones se ven también favorecidas
por el ejercicio, ya que el estiramiento de cápsulas
y ligamentos, junto a un estímulo de la secreción
sinovial, hace más fácil la realización
de los movimientos.