Se aplica en procesos dolorosos, inflamatorios músculo-esqueléticos
y nerviosos periféricos, así como en atrofias
y lesiones musculares y parálisis.
Existe la posibilidad de aplicarla combinada con la ultrasonoterapia.
Los efectos terapéuticos
de la emisión de
ondas de ultrasonido en el tejido humano vivo son
dos fundamentalmente: uno térmico o mecánico
y otro químico.
La ultrasonoterapia, en sus modalidades de pulsada
o continua, se aplica en procesos inflamatorios,
lesiones del músculo y el tendón.